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martes, octubre 25

Traduccion de peliculas

Los distribuidores españoles tienen a bien cambiarle el título a casi todas las películas, supongo que por motivos comerciales o por su propia estupidez. Esto produce el efecto de que los españoles no podemos hablar de cine con el resto de la humanidad, a no ser que recuerdes el título original. Esta entrada es un ranking de las traducciones mas idtiotas. Titulo Original Traducción (sic) S.O.B. (*) S.O.B. (Sois Honrados Bandidos) Ice Princess Soñando, soñando, triunfé patinando. Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb Teléfono rojo, ¡volamos hacia Moscú! Some like it hot Con faldas y a lo loco The Closer You Get De profesion solteros. Avanti Qué pasó entre tu padre y mi madre? Courage Under Fire En honor a la verdad Last Chance Harvey Nunca es tarde para enamorarse Dial M for murder Crimen perfecto The Help Criadas y señoras Sliding doors Dos vidas en un instante Soldiers of fortune Cita en Hong Kong Despicable Me Gru, mi villano favorito The rocket post El inventor aleman Ire añadiendo mas según me tope con mas estupideces. (Hay un filon en aquella racha de Instinto Basal, Siniestro Total, Desafio Final, Analisis Banal, Paparrucha General...) (*) Son Of Bitch.

miércoles, octubre 19

¿Que es esto?

Bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub bla glub Una compi mía debajo del agua.

lunes, septiembre 21

Parisino

De mi reciente estancia en Paris he obtenido la siguiente conclusion: Sus habitantes se llaman parisinos por que en cada puerta hay uno diciendo:
Par içi no! Par içi no!



Pd: ¿Esta feo poner dos puntos y después otra vez dos puntos?

miércoles, octubre 22

¡YO NO HE SIDO!

Voy a relatar una anecdota que me contaron cuando era niño y que recuerdo con diversión de vez en cuando.

Me la contaron como suceso verídico que diría Paco Gandía de un personaje famoso en ciudad provinciana por sus ocurrencias y atrevimiento.

En concurrida terraza de una cafetería de las que podríamos llamar de fasto, boato y clavada, se oyo de pronto una ventosidad (pedo para los amigos) horrorosa. Alguno se tiró al suelo incluso con la obsesión del terrorismo. Se hizo el silencio y todos empezaron a mirarse unos a otros en busqueda del autor.

En ese momento, se levanta el antedicho con cara de furia y señala a una señora de las que llevan encima la mitad de la fauna de Alaska. La señora se pone roja y grita: ¡Yo no he sido!

Y entonces el personaje lanza su segunda bomba: ¡No digo que haya sido usted, digo que para usted!

Defensa contra las artes oscuras de las operadoras de telefonía II

Hace ya algun tiempo (son años molestando ya) me comentó un amigo que iba contestando al marketing telefónico con diversas estrategias, según se le iban ocurriendo. Una de las más vistosas fue la siguiente:

- Buenas tardes, soy Laurentino Carrascal de aunafonica... el señor Rigoberto Picaporte?
- (Larga pausa)... (voz entrecortada)... Fijese que este señor se acaba de morir y lo tenemos aqui de cuerpo presente...
- Señor cuanto lo siento...
- Ya ve. No creo ya vaya a contratar nada, el pobre.
- Pues le repito mis condolencias... buenas tardes.
- (entre sollozos) Buenas tardes.

Las operadoras pasan al ataque

Ayer, ante mi negativa a escuchar su oferta, una amable vendedora (por desgracia no le di tiempo a identificarse) me dijo que como me molestaba que me llamaran, me iba a estar molestando todo el día.
No consigo entender por que siguen llamando una y otra vez. ¿Es que hay alguien que les escucha?
Lo siento por los que buscan de este modo su sustento, entiendo que en su mayoría inmigrantes explotados, pero creo que debería acabar de una vez esta forma de marketing que consiste principalmente en molestarte en los momentos mas tranquilos del día. Creo que si nadie les atiende, acabaran por dejar de llamar.

viernes, octubre 17

Defensa contra las artes oscuras de las operadoras de telefonía

Entre las mañas que estoy desarrollando para que me dejen de molestar a la hora del sopor, la que mejor resultado esta teniendo es esta:
- Diga?
- Buenas tardes, soy Eufemina de la Fuente de Orantel. Estamos ofreciendo...
- ¡Como me alegro de que me haya llamado! Hoy no he tenido ocasion de extender la Palabra.
-...
- ¿Oiga? ¿Sigue ahi?
-...

Venga, es mentira que lo haya hecho porque me da cosa de la pobre Eufemina, pero ganas me dan.

jueves, junio 26

EN LUCHA CONTRA WANADOO (AHORA ORANGE)

Aunque mi idea en este blog es ir soltando mis patochadas particulares, voy a reproducir una carta del periodista Ricardo J. Royo-Villanova y Martín que es modélica en humor y capacidad lingüistica, además de servir como modelo para otros (muchos al parecer) que se encuentren en parecida circunstancia, como yo mismo.


Wanadoo me lleva a los tribunales

¿Recuerdan ustedes mi conflicto de varios meses con Wanadoo? Pues ahora me ha escrito una carta amenazante y extorsionadora un menda que dice que es abogado (aunque no debe tener secretaria, o secretario, a juzgar por la mala presentación de sus escritos) que me amenaza con que o pago las dos facturas y media que dicen que debo, o me empura muy fuerte y tal. Y yo le he respondido con otra carta, que es la que les reproduzco a continuación. Y es que si estos se creen que van a cobrar, están listos. Como no me embarguen, no ven un duro. No.

En Madrid, a 4 de diciembre de 2006

Muy señor mío de toda mi consideración:

Me pongo en contacto con usted, en respuesta a su atenta carta de extorsión fechada en esta misma plaza el pasado 15 de noviembre, en la que me notifica que su estimado cliente France Telecom España S.A. ha decidido reclamarme por vía judicial la cantidad de 119,13 euros, correspondiente a tres facturas que asegura que están impagadas.

Tengo el honor de comunicarle que no reconozco dicha deuda y que por lo tanto no voy a pagarla, así se conjuren contra mi persona los cuatro jinetes del Apocalipsis capitaneados por el propio John Wayne. Y es que mi autoestima y un acusado y bien es cierto que algo decimonónico sentido del deber y del honor me impiden hacerme cargo de una deuda que, como he dicho antes, no reconozco.

Como usted a buen seguro sabrá, el capitalismo es un sistema económico que ha cambiado mucho a lo largo de sus dos siglos de existencia real y dominante y varios de existencia que podemos llamar potencial y pujante. Y si bien algunos de los cambios han sido positivos y por lo general causados por el miedo pánico que sentía la clase propietaria a la acción política de la clase obrera, no es menos cierto que otros cambios que se han producido en el sistema capitalista han sido muy negativos.

En concreto, quiero pedirle –si no le sirve de molestia- que reflexione sobre lo terriblemente negativo que ha resultado el hecho de que muchas empresas se hayan convertido en corporaciones de carácter multinacional, para las que la prestación de un servicio no es otra cosa que un pretexto para la especulación financiera. La honestidad del burgués hecho a sí mismo, que con su esfuerzo y con el de sus explotados empleados ponía todo su empeño en la prestación de un servicio de calidad, en la comercialización de un producto inmejorable, porque en ello iba el nombre de su empresa, es decir, algo de sí mismo, su propio nombre, su propia fama, se ha esfumado. Las modernas corporaciones, como la que usted representa en su deshonesto intento de extorsionarme con sus amenazas tan universitarias como barriobajeras, se caracterizan por todo lo contrario: no están gestionadas por sus propietarios sino por oscuros hombres de negocios, que no piensan en otra cosa que en cumplir ciertos objetivos siempre financieros que les van a ayudar a abultar sus bonos anuales y sus comisiones por objetivos. Objetivos que nunca consisten en lograr la carta agradecida de un cliente satisfecho, sino en subir un par de décimas la cotización de las acciones. Los clientes, como usted bien sabe, no somos más que una molestia que hay que aguantar en todo este entramado, y por eso las corporaciones se dotan de unos servicios que llaman de atención al cliente, pero en realidad son servicios de mareo y regodeo de las víctimas. Las modernas corporaciones montan espectaculares campañas de marketing y publicidad sobre cómo colaboran con la conservación de la chinche autóctona del Estado de Bahía, en Brasil, pero no se preocupan de nosotros, los clientes, los usuarios, los consumidores que un día, inocentemente y con ilusión desbordada decidimos contratar sus servicios, salvo para exprimirnos hasta la última gota, siendo gente como usted los penúltimos eslabones en la cadena de la extorsión. Detrás de usted, ya sólo viene el borgoñón Sparafucile.

Pero dejemos a un lado estas reflexiones para centrarnos en el asunto que nos ocupa. Adjunto a esta carta el burofax que dirigí el 14 abril de 2005 al capo di capi de Wanadoo España, don XXXXXXX XXXXXXX, y a otro menda que debe ser un capo segundón, conocido como don XXXX XXXXXX XXXXXXX, a quienes deseo vivamente que Dios conserve la salud y Santa Cecilia el oido (¿o era la vista? ¿Las muelas quizás? No, esa era Santa Polonia). Si lee usted dicho burofax, podrá conocer las razones exactas por las que no reconozco la deuda que me reclaman. En resumen: a mediados de febrero de 2005 dejé de tener servicio de Internet y de teléfono. A pesar de mis múltiples y continuas peticiones, Wanadoo no me daba la baja, y me retenía la línea, de forma que ni me daba servicio, ni me permitía contratarlo con otra empresa.

Estuve sin teléfono y sin internet dos meses y medio, lo cual me causó perjuicios morales, laborales y personales de todo tipo. De hecho, por aquellas fechas realizó su inesperado y repentino tránsito hacia la nada imponderable mi venerado tío Matías Bergüa, maestro de socialistas y revolucionario incansable, y yo me enteré del óbito hasta unos días más tarde. No pude acudir al sepelio, que tuvo lugar en la vieja ciudad de Zaragoza, cosa que mis primos no me han perdonado todavía. Comprenderá que soy yo el que debo reclamar a Wanadoo daños y perjuicios, cosa que no haré, porque aún hoy, cuando uno de mis cinco sentidos percibe la cercanía de Wanadoo me asaltan terribles pesadillas y me despierto empapado en lágrimas, agitado por los temblores, la mirada perdida, la respiración entrecortada y el corazón zangolotino, si estoy dormido, o directamente rompo en un llanto amargo, incontenible, desbordado, irreprimible y arrollador (por este orden, sobre poco más o menos), si es que estoy despierto.

Así que, ya ve usted: no voy a pagar esa deuda que se me reclama. Les puede decir usted, de mi parte, a sus estimados clientes que cojan las facturas reclamadas, y sin cuita médica alguna las introduzcan por la válvula que podrán encontrar entre la zona perineal y ambas nalgas, al objeto de provocarse la mayor cantidad de daño posible.

Por otra parte quiero, y ya para terminar, darle un par de consejitos, que me ha caído usted bien. Intente que France Telecom España S.A. le pague por sus servicios de extorsionador, que yo no lo voy a hacer. Lo de las costas como amenaza para que pague esos miserables 119,13 euros que me reclaman, no cuela, ya que este procedimiento no precisa de abogado ni de procurador, así que si sus estimados clientes han decidido recurrir a sus servicios, ha sido algo absolutamente voluntario e innecesario. Que se los paguen ellos.

Mi segundo consejo es que despida usted inmediatamente a su secretaria, hombre de Dios, que hay que poner un poco más de cuidado en la presentación de los escritos de extorsión como el que me ha mandado a mí, y resulta que viene en dos folios, y en uno de ellos aparece exclusivamente la firma. Ay, ay, ay…

Sin otro particular, queda a la espera de sus siempre gratas noticias

Ricardo J. Royo-Villanova y Martín
Periodista